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Los 6 principales errores legales más frecuentes de las “start-up”

Los 6 principales errores legales más frecuentes de las “start-up”

La forma más efectiva de aprender como emprendedor o persona en general es cometiendo errores o aprendiendo de los errores de los demás;  esto nos ayuda a tener un mejor desempeño en ser mejores empresarios y estrategas.

Sin embargo, no tienes que esperar hasta que hayas cometido un error para poder aprender. Por esto te compartimos los 6 errores legales más frecuentes de las start-up, para que los evites y tengas éxito en el desarrollo de tu compañía.

#1 No conocer la diferencia entre tipos de sociedades

Antes de interpretar y perseguir tu sueño, es importante que le des una forma concreta. Es por eso que la primera decisión que debes tomar, como fundador, es la estructura legal en la que operará tu negocio. Desafortunadamente, muchos jóvenes emprendedores fallan en consultar con sus abogados y luego sufren impuestos más altos o quedan bajo pasivos significativos que podrían haber sido evitados fácilmente si solo hubiesen comenzado su negocio como una sociedad de responsabilidad limitada (S.L.) o como una sociedad anónima (S.A.) u otras opciones de iniciar su actividad emprendedora.

Debes asesorarte para conocer los beneficios que los distintos tipos de sociedades pueden brindarte, así como todo lo relacionado a los trámites y los costos por la constitución de la start-up.

Entre los distintos tipos de sociedades se encuentran aquellas que te permitirán trabajar como autónomo, pero aunque los beneficios que pueden traer este tipo de sociedades las hace atractivas para iniciar rápidamente, también conlleva ciertas desventajas como tener que responder ante acreedores con capital propio. Otra de las desventajas para esta forma de operación; la más notable de ellas es que solo hay un propietario, lo que significa que si necesitas, digamos, más capital de otro inversor, no habrá un formulario disponible para realizar la asociación.

Si, por el contrario, buscas una asociación general, puede haber más de un fundador y pueden establecer las reglas a través de un acuerdo de asociación. Sin embargo, si hay desacuerdo entre las partes, las leyes se encargarán de elegir las reglas más convenientes. Asimismo, como cada socio es responsable de las deudas comerciales, cada uno de ellos expondrá sus activos personales a los acreedores.

Pero, a diferencia de estas opciones, las Sociedades Limitadas se forman con el capital aportado por los socios y ese es el límite de su responsabilidad a sus acreedores. Sus costos de operación son más elevados que otros tipos de sociedades.

Las Sociedades Anónimas, funcionan de manera parecida a las Sociedades limitadas en cuanto a que su capital también es el límite por el cual responden a sus acreedores. La constitución de este tipo de sociedad también resulta en más trámites y costos que una Sociedad Limitada, pero sus ventajas están en una mayor facilidad en la incorporación de socios inversores.

#2 Dictar reglas no escritas y no existentes

Todos los nuevos emprendedores son entusiastas y a menudo buscan capital en socios o cofundadores que resultan ser amigos o familiares. Este enfoque no tiene nada de malo, siempre y cuando se tenga la documentación requerida.

Puedes definir los títulos, responsabilidades y deberes de todos los cofundadores, pero si no los documentas, nunca se llegará a un acuerdo bien definido y completo. Además, esto dejará mucho espacio para la interpretación subjetiva que puede llevarte, en casos extremos, hasta el tribunal.

Las demandas y otras complicaciones desagradables no tienen por qué surgir de los cofundadores. Es muy importante utilizar un enfoque meticuloso en las planillas y documentos, hasta cuando se trata de planillas de contrato para tus empleados. Esto puede parecer un trabajo extenso e innecesario, pero los problemas más frecuentes se deben a la falta de documentación laboral adecuada.

#3 No establecer acuerdos claros con los cofundadores

Comienzas un start-up y reúnes a otras personas para hacer realidad un sueño y cumplir las metas que tienes planteadas. Pero, aunque todos se han reunido en torno a un mismo sueño, esto no significa que cada persona tenga la misma imagen o plan en mente. Si no están en la misma página desde el principio, puede generarse confusión y conflicto, especialmente si se trata de una asociación 50/50.

Las preguntas como ¿Quién controla qué? ¿A quién pertenece qué? Y ¿qué hace quién? Tendrán que levantarse eventualmente, por lo que es mejor plantearlas y delegarlas desde el principio. Esto no solo evitará la posibilidad de disputas futuras, sino que conocerás la respuesta de todas estas interrogantes y también definirá las responsabilidades de cada cofundador.

#4 Elegir un abogado para un solo propósito

Si bien tu familia y amigos pueden ser cofundadores de la start-up, no pueden ser parte de la asesoría legal. Esto no servirá para nada a tu negocio. Está bien intentar ahorrar gastos, pero en este tema particular puedes resultar fácilmente equivocado. Con esto no queremos decir que los abogados entre los miembros de tu familia no tienen experiencia o no pueden manejar las riendas del start-up, lo que en realidad queremos reflejar es que necesitas variedad y no solo un persona a cargo.

Con el fin de adquirir un asesoramiento legal experimentado en todos los campos, debes combinar varios bufetes de abogados con diferentes áreas de especialización. Los asuntos legales cubren mucho más que impuestos y contratos, incluyen empleos, franquicias, propiedades intelectuales, bienes raíces, seguridad, entre otros. También comprenden agentes de inmigración y relaciones exteriores, en caso de que decidas internacionalizarte.

#5 No considerar la protección de propiedad

Si desarrollaste un producto, tecnología, aplicación o servicio único, debes considerar los pasos apropiados para proteger la propiedad intelectual que has creado. Tanto los fundadores de la compañía como sus inversores tienen interés en garantizar que la empresa proteja su propiedad intelectual y evite infringir los derechos de propiedad de terceros. Estas son algunas medidas de protección que debes considerar:

Patentes

Las patentes son la mejor protección que puede obtener un nuevo producto. Otorga al inventor el derecho de impedir que otros fabriquen, usen o vendan material sujeto a las reivindicaciones de la patente.

Derechos de autor

Los derechos de autor cubren obras originales de autoría como arte, copia publicitaria, libros, artículos, música, películas, software, entre otros. Otorga al propietario el derecho exclusivo de hacer copias de la obra y preparar trabajos derivados como secuelas o revisiones.

Marcas registradas

Un derecho de marca registrada protege el valor simbólico de una palabra, nombre, símbolo o dispositivo que el propietario de la marca registrada utilizó para identificar o distinguir su bien de los demás.

Acuerdos de confidencialidad

También conocidos como acuerdos de No divulgación o NDA. Su objetivo es permitir que el titular de la información confidencial lo comparta con un tercero. Pero luego ese tercero está obligado a mantenerla de forma confidencial y no usarla en absoluto, a menos que lo permita el titular.

#6 Colocar un nombre para la empresa que tiene problemas con marcas comerciales o nombres de dominio

A la hora de elegir un nombre para la start-up, es importante investigar un poco para evitar infracciones de marcas comerciales o problemas con nombres de dominio. Es posible que estés infringiendo la marca comercial de una persona y si lo haces, es probable que esto cause confusión entre los clientes sobre el origen de los productos y servicios.

Asegúrate que tu nombre sea distintivo y memorable. No hagas que el nombre sea tan limitante que tengas que cambiarlo o modificarlo luego a medida de que el negocio cambie o se expanda. Sugiere cinco nombres que te gusten y representen a la compañía, y pruébalo en mercados con posibles empleados, socios, inversores y clientes. Asimismo, piensa en las implicaciones internacionales del nombre  y evita una ortografía inusual e incorrecta, ya que puede generar problemas o confusiones (aunque grandes compañías como Google o Yahoo! han tenido éxito con nombres extraños, pero esto simplemente es una gran excepción a la regla).